AUSENTE

AUSENTE

Hola hola chicos.

Casi dos meses sin aparecer por acá. Mucho tiempo, la verdad.

La razón por la que estuve perdida es porque he estado estructurando muchas cosas de mi vida.

En menos de dos meses, fui a dos misiones, una en Africa en julio y otra en junio, en la frontera Colombo- Venezolana.

Les debo confesar que luego de vivir de cerca tantas cosas, he considerado retomar varios aspectos de mi vida que tenía un poco descuidados.

De estas vivencias salí muy conmovida. Sin duda, tocaron en mí muchas fibras, por lo que luego de cada misión me costo mucho retomar mi vida "normal". Me costó  entender por qué unos somos más privilegiados que otros y por qué existe tanto odio y dolor en el mundo. Aún me lo sigo preguntando, pero entendí que si bien eso existe, podemos ser cada uno desde su tribuna un factor de cambio positivo.

Profundicé tanto cada situación, que sí, me enfermé, soy humana y esas cosas pasan. Al parecer, toda la parte digestiva de mi organismo estaba somatizando mis emociones, por lo que viví el proceso de salud y de reflexión con tranquilidad un poco alejada de este espacio, pero la verdad lo que más me ayudo fue liberar las limitaciones ridículas que tenía en mi vida y disfrutar cada segundo que la vida me ofrece con mis amigos y mi esposo al máximo.

Entendí que el odio, el egoísmo, la maldad y el dolor no van a parar, ni se van a acabar, pero sé que cada uno tiene la oportunidad de cambiar o trabajar para ser cada día mejores personas.

Por otro lado, también entendí que lo malo siempre va a ser noticia y que lo bueno muchas veces lo damos por sentado, así que pocas veces buscarán resaltarlo.

De lo que sí estoy muy segura es que en el mundo hay muchísima gente buena, haciendo cosa maravillosas.

Unos preocupados por nuestros océanos y ríos, haciendo limpieza y concientizacion sobre ellos; otros ayudando a los animales y dando un mensaje al no maltrato animal; otros cuya causa es ir a cuidar los enfermos de una manera desinteresada; o, también hay muchos dando un plato de comida al vigilante o una moneda en el semáforos. Somos tantos los buenos que a veces las noticias malas nos hacen creer que son más los malos.

Con esto les quiero decir que no debemos desanimarnos, ni pensar que ser malos y controversiales  es el mejor camino. El único reconocimiento que mereces es que tu, tu vida, y tu paz mental estén en el camino que deseas y que sientas que vas por el camino correcto. No te ocupes de los malos, ellos ya tendrán lo que D_os decida para ellos. Mientras tanto, cura, perdona, suelta y sigue brillando.