stefania fernandez

LOS SUEÑOS NO SE POSTERGAN

stefania fernandez
LOS SUEÑOS NO SE POSTERGAN

Nueva York es una ciudad con un significado único en mi vida. La primera vez que la pisé fue como Miss Universo. Los que me conocen, saben que vengo de una ciudad pequeña, en el interior de Venezuela. Tocar la Gran Manzana es un reto para cualquiera y pueden imaginarse lo que signfica, para una niña de 19 años, enfrentarse al mundo desde una de las palestras más altas.

Nueva York ha sido siempre reto, trabajo, compromiso, metas alcanzadas y ganas de seguir soñando.

Hace meses, estuve de visita nuevamente en la ciudad y me tomé un tiempo para recorrer aquellos lugares en los que dejé una parte de mi años atrás. Decidí sentarme en Central Park y diluirme entre sus ruidos, sus colores y lo que eso me producía. Resulta que por ahí solía caminar una niña con una maleta inmensa de sueños y una corona que representaba el compromiso hacia su país, hacia el mundo, con ella y con su vida. Ahora, años más tarde, esa niña hecha mujer volvía al mismo lugar a reflexionar, a agradecer. 

Ha sido largo el camino. Ha estado lleno de trabajo de hormiguita, día a día, para alcanzar lo que un día imaginé y dibujar nuevas metas esta vez. 

Hoy, desde la misma gran urbe, vuelvo a tocar mis sueños; vuelvo a conectarme con eso que quiero ser, con eso que construyo todos los días. Hoy, agradezco cada oportunidad y me propongo crear mil nuevas para llegarles a ustedes, para crecer cada día más y aportar a las causas que defiendo.

Soñar no se deja para mañana.

Soñar no tiene edad.

Sueñen ahora y cada paso que den, enfóquenlo hacia ese rumbo.