stefania fernandez

CAROLINA HERRERA

stefania fernandez
CAROLINA HERRERA

Ingenio, carisma, audacia, misterio...

Pareciera que se hablara de una mujer, cuando se describe la marca "Carolina Herrera". Y es que es eso, es representar las cualidades más genuinas de nuestro género a través de prendas que nos permitan hacer realce de lo que significamos en el mundo, desde nuestra silueta, hasta el poder que tiene la actitud con la que caminamos la vida.

Les comenté sobre un regreso a la Gran Manzana, que implicaba el cumplimiento de un sueño. Volví a Nueva York para el lanzamiento del nuevo perfume "Good Girl" EDP Lègere, de CH. ¡Qué mayor privilegio que ese!

Desde que todo este camino comenzó, mi carrera ha estado marcada por la representación de la mujer en el mundo. He buscado mostrar de lo que somos capaces, más allá de estereotipos y prejuicios. La capacidad que tenemos de ser auténticas; ninguna mujer es igual a otra, todas tenemos un sello único, un poder especial. CH es precisamente lo mejor de la mujer hecho marca. Es elegancia, feminidad, brillo y carisma. Y qué bonito poder ser parte de todo esto.

Cada una de nosotras tiene la versatilidad y la capacidad para ser tan sexy como queramos y tan discretas como lo amerite la situación. Cada mujer en el mundo se coloca unos tacones diferentes, unos más altos que otros, pero todos simbolizan retos; el desafío de enfrentar al mundo desde ese rol. Para saber llevarlos se requiere tiempo, práctica, conocimiento y voluntad. Pero una mujer que ha dominado sus tacones es imparable y cautivará la vista de todo el que la vea pasar, al irradiar su seguridad, su ingenio y su gracia. 

No en vano la presentación del perfume es este famoso ícono femenino: el stiletto. ¿Qué mejor representación de la feminidad que ese? 

Ha sido un honor participar en un evento como este, de la mano de una marca cuyo horizonte es empoderanos como mujeres, al tomar nuestros contrastes como la mayor virtud. 

Realcemos siempre la capacidad inmensa que tenemos para cumplir cualquier misión, incluso desde los tacones más altos y retadores. 

¡Perdamos el miedo! Atrevámonos a disfrutar de nuestra feminidad, a emanar ese misterio delicioso de ser mujer, a destellar nuestro brillo ante el mundo y demostrar que somos imparables.