Mi proceso para combatir mis inseguridades

Mi proceso para combatir mis inseguridades

Esta pregunta me la hizo un seguidor para responderla en este blog y me pareció la mejor de cerrar este año.

Ya saben que la nueva dinámica es que ustedes me pregunten por IG y esa pregunta la sometemos a una encuesta global y luego, para 2019, quiero que muchos de estos blogs lo podamos discutir por IG en un en vivo.

Entrando en materia, debo decir que fue un camino complicado, con altos y bajos muy frecuentes. 

Inicié en los concursos de belleza a muy temprana edad, pero desde pequeña siempre fui la más alta y la más gordita del salón. Eso me generó muchos complejos.

Un vez que me desarrollé y me terminé de “estirar”, como decimos nosotros, perdí peso, pero mi piel también se estiró, se rompió y generó en varias partes de mi cuerpo las famosas estrías. Por ejemplo: noté que usaba para natación traje de baño completo, de color negro y recuerdo que colocaba la toalla al lado de la escalera de la piscina porque no quería que nadie me notara. Quizás son pequeñas cosas, pero desde allí noté mis inseguridades.

Al pasar el tiempo, me metí en los concursos de belleza y en este tipo de eventos me exigían maquillar mi esclerodermia y mis estrías, eso me ayudaba de cierta forma a enfrentarme al ojo crítico de la gente y a no sentirme tan mal en escena, pero luego cuando todo acabó sentí o apliqué muchas presiones en mi día a día.

Sentía que debía siempre ocultar esas imperfecciones, que jamás debía salir sin maquillaje de mi casa por ser una figura pública y me hacia muchas autocríticas duras. Me presionaba con ocultar todas las cosas que me molestaban con mi maquillador, hablaba con mi diseñador para que los vestidos taparan mi espalda, donde tengo mi mancha de esclerodermia. La verdad me tomaba muchas molestias y esto hacía que no disfrutara tanto mi trabajo, mi vida.

Pero el tiempo ha pasado, la edad me ha dado más confianza y sabiduría y el trabajo diario en mi me ha ayudado a fortalecer mi alma.

Me llegué a obsesionar con muchas cosas por ser una figura o representante de “belleza”, así es como muchos me ven y aún y cuando representé o represento eso, quiero que sepan que también soy humana y no soy perfecta.

Les voy a compartir lo que ha sido mi trabajo de autoconfianza

  • He trabajado con una psicóloga, me ha ayudado mucho porque quizás llevar una inseguridad siendo pública es más complicado. Solo pensar en qué dirá la gente puede retroceder el proceso, muchas veces, porque si te sientes bien y de repente lees un mal comentario y evidentemente retrocedes. Lo principal es trabajar en ti y en tu valoración personal, más allá de opiniones de terceros.

    Cómo te sientes tú, cómo te quieres proyectar en la vida. Cuando te miras al espejo, ¿qué es lo primero que te viene a la mente?  Esto lo puedes discutir con un especialista y él te sabrá guiar para ir puliendo esta percepción de ti.

  • Luego entendí que la belleza es relativa. Cada quien la mira como desea y es imposible complacer a todos por lo mismo de ese relativismo.

  • Aprecié lo afortunada que soy y lo agradecida que debo estar. Como saben, la vida me ha puesto pruebas. Me ha dado la oportunidad de trabajar con muchas comunidades alrededor del mundo y he visto casos de salud muy fuertes en otras personas. Siempre llegaba a la casa conmovida y me decía ¨Uno quejándose por tonterías¨

  • Aprendí a no ver imperfecciones. Ahora me veo y creo que todo lo que no me gustaba estará por siempre allí para recordarme que soy humana, que tengo defectos y que esos pequeños defectos me fortalecen y me aterrizan en el mundo real.

  • Entendí que si no me quiero y me respeto yo con mi cicatrices, nadie lo hará por mi, y que aquellos que las critican también deben tener las suyas

  • Trabajé en el fortalecimiento de mi alma y bienestar con libros, yoga y meditación.

  • Me rodeo de gente real, esa que te sube el autoestoestima y te quiere por quién tú eres y no por tu físico, fama o estatus social.

  • Los comentarios negativos los bloqueo de mi mente. Seguramente, el que se toma la osadía de juzgar y criticar sin entender situaciones, él/ella no sabe lo que es la compasión o vivir con una condición. Los perdono y se los entrego al universo.

El trabajo de nuestra autoestima es de día a día. No podemos permitir que las pequeñas cosas destruyan nuestra felicidad, y menos viviendo en un mundo tan conectado de redes, donde ya el bulliyng no termina cuando dejamos el colegio o nuestro lugar de trabajo, sino muy por lo contrario, continua en redes sociales. Por esa razón, es muy importante fortalecer desde pequeños las habilidades de nuestros niños. Si ya estamos grandes, es necesario siempre buscar la ayuda de un especialista y también conversar con las personas que amas acerca de todas esas inseguridades. Te aseguro que te sorprenderás cuando esas personas te compartan las suyas y entenderás que no estás solo en este tema.

Recuerda que lo más importante es el trabajo es tuyo, contigo. Podemos recibir mucha ayuda, pero si no trabajamos realmente en amarnos a nosotros mismos nadie lo hará por nosotros.

Los quiero siempre!