LOS SUEÑOS SON PARA PERSEGUIRLOS

LOS SUEÑOS SON PARA PERSEGUIRLOS

¿Qué sería de la vida sin los sueños?

Me refiero a esos que tenemos cuando estamos despiertos y generan satisfacción, gratitud y paz de solo pensarlos, que nacen inspirados en la naturaleza, en nuestros padres, en la necesidad hacer algo distinto o a veces hasta en una celebridad. Más allá de alcanzar una meta, tener un sueño está relacionado con la voluntad inspiradora de crear y crecer.


A su vez tener un gran sueño genera temor, dudas e inquietud, quizás por eso muchos se detienen antes de dar el siguiente paso para concretarlo. Sin embargo, lo que nos mueve es una extraña sensación en el centro del pecho, nuestro pulso se acelera, pensamos en ello desde que amanece hasta que cerramos los ojos por las noches, incluso en la cotidianidad nos topamos con señales que indican hacia dónde ir.


Entonces toca romper esquemas, salir de la zona de confort, verse al espejo y decir “Sí se puede. No existen imposibles”. Al soñar en grande necesitamos desarrollar nuestra personalidad, saber lo que somos capaces de hacer y trabajar para encaminar nuestra energía en la dirección correcta, aunque no siempre sea la ruta más corta.


Tener una actitud positiva ante la vida contribuye a darle forma y color. No es estar en las nubes y darle la espalda a la realidad, más bien es tener los pies bien puestos en el suelo, pero con la mente volando en el mar de la creatividad. Por eso los sueños hay que titularlos y decretarlos con una afirmación.


Busca el apoyo que necesitas rodeándote de personas que entiendan y escuchen sin juzgar ni criticar. Quien te quiere reconocerá en tu mirada el impulso por hacer lo que quieres, lo que amas y estará dispuesto a acompañarte hasta lograrlo.


Cuando hayamos hecho todo lo que está al alcance de nuestras manos, todo el esfuerzo humano posible debemos soltar el sueño en las manos de D_os, el universo hará el resto.