La vida podría verse como una escalada constante hasta el pico más alto. en el camino, habra miles de obstáculos que te han preguntarte una y mil veces si este camino realmente vale la pena. La respuesta es la que se dio Junko Tabei, en cada oportunidad: SÍ. Sí vale la pena cada paso para llegar a la cumbre.  Esta mujer no tocó cualquier cima, sino la de la montaña más grande del mundo. Fue la primera mujer en hacer cumbre en el Monte Everest.   Cuando se quiere se puede.  Mundialmente, la escalada es un deporte costoso, que requiere de inversiones considerables de dinero, en equipos y entrenamiento. Junko Tabei provenía de una familia modesta y era la quinta de siete hermanos. Sin embargo, la montañista se abrió camino durante los años de secundaria y se unió al clib de montañistas de su universidad.   Los deportes suelen inclincarse hacia el género masculino y esto fue algo que Junko notó. En lugar de hacer caso omiso, decidió fundar el Club de Montaña para mujeres y dejar en claro su intención de igualar este deporte.  En 1972, Tabei fue seleccionada, junto a un grupo de reconocidas escaladoras -solo mujeres- para emprender la gran azaña: lograr la cumbre del Everest.   Tres años más tarde, el sueño se hizo realidad y Junko Tabei se convirtió en la primera mujer en llegar a la cima del Monte Everest y, años más tarde, en ser la primera en completar las Siete Cumbres (las siete montañas más altas de los siete continentes).  Ninguna cumbre es fácil, pero muchas veces está en nosotros el hacerlo más difícil o decidirnos a disfrutar de las cosas pequeñas y bonitas que van sucediendo en el camino. Si te apasiona, tienes mitad de la ruta recorrida. ¡Ve por ello y haz cumbre!

La vida podría verse como una escalada constante hasta el pico más alto. en el camino, habra miles de obstáculos que te han preguntarte una y mil veces si este camino realmente vale la pena. La respuesta es la que se dio Junko Tabei, en cada oportunidad: SÍ. Sí vale la pena cada paso para llegar a la cumbre.

Esta mujer no tocó cualquier cima, sino la de la montaña más grande del mundo. Fue la primera mujer en hacer cumbre en el Monte Everest. 

Cuando se quiere se puede. 
Mundialmente, la escalada es un deporte costoso, que requiere de inversiones considerables de dinero, en equipos y entrenamiento. Junko Tabei provenía de una familia modesta y era la quinta de siete hermanos. Sin embargo, la montañista se abrió camino durante los años de secundaria y se unió al clib de montañistas de su universidad. 

Los deportes suelen inclincarse hacia el género masculino y esto fue algo que Junko notó. En lugar de hacer caso omiso, decidió fundar el Club de Montaña para mujeres y dejar en claro su intención de igualar este deporte.

En 1972, Tabei fue seleccionada, junto a un grupo de reconocidas escaladoras -solo mujeres- para emprender la gran azaña: lograr la cumbre del Everest. 

Tres años más tarde, el sueño se hizo realidad y Junko Tabei se convirtió en la primera mujer en llegar a la cima del Monte Everest y, años más tarde, en ser la primera en completar las Siete Cumbres (las siete montañas más altas de los siete continentes).

Ninguna cumbre es fácil, pero muchas veces está en nosotros el hacerlo más difícil o decidirnos a disfrutar de las cosas pequeñas y bonitas que van sucediendo en el camino. Si te apasiona, tienes mitad de la ruta recorrida. ¡Ve por ello y haz cumbre!