Antes de cumplir la mayoría de edad, ya era ejemplo para el mundo. Su influencia se dio de una forma diferente a la de otras mujeres. Esta vez, la globalización del mundo actual, los seudónimos y el internet jugaron un papel fundamental.  Malala Yousafzai nació en 1997. Tiene apenas 20 años y es una de las voces más activas a nivel mundial, que lucha por el tema de la educación. Su historia pública comienza a los 13 años, cuando escribe un blog para la BBC, a través del seudónimo Gul Makai. En este espacio, Malala describía lo que implicaba vivir bajo el régimen de Tehrik-i-Taliban.  Durante 6 años, desde el 2003 hasta el 2009, el gobierno de Pakistán prohibió a las mujeres asistir a las escuelas y se les remitió únicamente al hogar.  Los escritos de Malala le permitieron al mundo leer de primera mano sobre las atrocidades que se cometían en el régimen y era la verdad de la mano más pura, la fuente directa a la información.  Su identidad se reveló en 2009, tras una serie de entrevistas a propósito del tema de la educación y la igualdad de los derechos humanos. Al convertirse en figura pública, su historia cambió y el riesgo hacia su vida se volvió inminente. A los 15 años fue víctima de un terrible atentado cuando se transportaba por las calles de su ciudad. Un miliciano del  Tehrik e Taliban Pakistan  en Mingora descargó su arma varias veces contra ella, quien tuvo que ser sacada del lugar en helicóptero y ser llevada de emergencia para salvar su vida. Desde aquel momento, Malala se residenció en Inglaterra, por motivos de seguridad.  No hay edad para comenzar a denunciar las injusticias. No tenemos que esperar tener una enorme plataforma. Siempre existen ventanas y maneras de hacerlo. Debemos ser protectores de esos agujeros de luz, que permiten informar las verdades que ocurren en el mundo, las injusticias y el desprecio hacia la mujer.  En pleno Siglo XXI, estas cosas siguen pasando y los escritos de Malala, enmarcados dentro de su misma historia son gran muestra de ello.  Un Premio Novel de la Paz, a sus 17 años, es una prueba de que cuando tenemos una misión y la voluntad para levantar la voz por una causa, nunca es demasiado temprano y siempre se encuentra la forma.  Defiende tu causa y sé ejemplo de ello.  ¨Un niño, un maestro, un libro y un bolígrafo pueden cambiar el mundo¨

Antes de cumplir la mayoría de edad, ya era ejemplo para el mundo. Su influencia se dio de una forma diferente a la de otras mujeres. Esta vez, la globalización del mundo actual, los seudónimos y el internet jugaron un papel fundamental.

Malala Yousafzai nació en 1997. Tiene apenas 20 años y es una de las voces más activas a nivel mundial, que lucha por el tema de la educación. Su historia pública comienza a los 13 años, cuando escribe un blog para la BBC, a través del seudónimo Gul Makai. En este espacio, Malala describía lo que implicaba vivir bajo el régimen de Tehrik-i-Taliban.

Durante 6 años, desde el 2003 hasta el 2009, el gobierno de Pakistán prohibió a las mujeres asistir a las escuelas y se les remitió únicamente al hogar.  Los escritos de Malala le permitieron al mundo leer de primera mano sobre las atrocidades que se cometían en el régimen y era la verdad de la mano más pura, la fuente directa a la información.

Su identidad se reveló en 2009, tras una serie de entrevistas a propósito del tema de la educación y la igualdad de los derechos humanos. Al convertirse en figura pública, su historia cambió y el riesgo hacia su vida se volvió inminente. A los 15 años fue víctima de un terrible atentado cuando se transportaba por las calles de su ciudad. Un miliciano del Tehrik e Taliban Pakistan en Mingora descargó su arma varias veces contra ella, quien tuvo que ser sacada del lugar en helicóptero y ser llevada de emergencia para salvar su vida. Desde aquel momento, Malala se residenció en Inglaterra, por motivos de seguridad.

No hay edad para comenzar a denunciar las injusticias. No tenemos que esperar tener una enorme plataforma. Siempre existen ventanas y maneras de hacerlo. Debemos ser protectores de esos agujeros de luz, que permiten informar las verdades que ocurren en el mundo, las injusticias y el desprecio hacia la mujer.

En pleno Siglo XXI, estas cosas siguen pasando y los escritos de Malala, enmarcados dentro de su misma historia son gran muestra de ello.

Un Premio Novel de la Paz, a sus 17 años, es una prueba de que cuando tenemos una misión y la voluntad para levantar la voz por una causa, nunca es demasiado temprano y siempre se encuentra la forma.

Defiende tu causa y sé ejemplo de ello.

¨Un niño, un maestro, un libro y un bolígrafo pueden cambiar el mundo¨